El fenómeno de la electrización fue descubierto por el filósofo y científico griego Tales de Mileto en el siglo VI antes de Cristo: observó que un trozo de ámbar frotado energéticamente adquiría la propiedad de atraer pequeños cuerpos ligeros, como las semillas de un arbusto. Posteriormente, se descubrieron otras sustancias con propiedades similares, y la fuerza misteriosa que se manifestaba de esa forma fue llamada electricitas en el latín científico del siglo XVII, siguiendo la palabra griega êlektron (“ámbar”) y ” électricité” en francés.

Foto de la invención de la electricidad - Veto Electric

La domesticación de la electricidad

La electrización de un cuerpo puede obtenerse de tres formas: por frotación, por contacto con un cuerpo ya electrizado o por influencia, acercándose lo suficiente a un cuerpo ya electrificado. La ciencia de los fenómenos de electrización es la electrostática, basada en la ley de Coulomb (1785).

En 1800, el italiano VOLTA inventa una batería y produce energía por primera vez. Pero pasará mucho tiempo antes de que la electricidad llegue a los hogares. Es el estadounidense Thomas Edison quien se encarga de ello. En 1879 desarrolló una bombilla “segura y barata” y construyó la primera central eléctrica en Manhattan (una turbina de carbón que funciona con un alternador). Otros seguirán muy rápidamente, en París, “La Ciudad Luz”, Londres y Berlín. Más adelante, la corriente eléctrica reemplaza el vapor para hacer funcionar las máquinas más sofisticadas en las fábricas. La segunda revolución industrial comienza (esta duró desde 1870 hasta 1945).

Desde entonces, el mundo se ha visto envuelto en medio de un no parar de innovación de material eléctrico. VETO es parte de ello desde hace más de 50 años, ha marcado tendencias con diseños vanguardistas, empleando materiales de alta calidad bajo estándares de seguridad elevados. Productos tales como interruptores (apagadores en México) y tomacorrientes (contactos de luz) han sido parte del catálogo de la marca por décadas y se han hecho un lugar de preferencia en un sin número de hogares y negocios.